martes, 30 de mayo de 2017

Predicen una subida de 1,5 grados para 2026

La temperatura media global podría subir hasta los 1,5 grados centígrados respecto al caso preindustrial para 2026.

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Como todos sabemos, los acuerdos de París se fijaron como meta no superar un aumento de temperatura de temperatura media global demasiado elevado respecto a los niveles preindustriales.
Esa meta se supone que se alcanzaría reduciendo nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. En concreto, en su punto principal se dice lo siguiente según Wikipedia:
Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático.
El enunciado es un tanto confuso. Es de suponer para así, con la ambigüedad, se contentaba a todo el mundo. Una subida de 2 grados supondría un desastre y muchos climatólogos sostiene que incluso 1,5 grados ya es peligroso.
Según un nuevo estudio publicado en Geophysical Research Letters, es muy probable que se produzca una aceleración en el calentamiento global en la próxima década, de tal modo que se superen los 1,5 grados para 2026.
La razón de esta aceleración en el calentamiento se debería a la Oscilación Interdecadal del Pacífico (IPO en sus siglas en inglés), que se sospecha está pasando a su fase positiva.
Desde 1999 la IPO ha permanecido en una fase negativa, pero los récords climáticos en cuanto a calentamiento de 2014, 2015 y 2016 ha hecho que los climatólogos sugieran que esto puede estar cambiando y que la IPO esté entrando ya en su fase positiva.
La IPO tiene un impacto profundo sobre el clima del planeta Tierra porque es un poderoso nivelador climático, con una inercia enorme que cambia lentamente a lo largo de periodos de 10-30 años.
En las fase positiva las temperatura del Pacífico tropical están inusualmente altas y las regiones norte y sur inusualmente frías. En la fase negativa la situación es justo la contraria.
En el pasado, la fase positiva de IPO ha coincidido con un periodo de aceleración en el calentamiento global. Se pudieron apreciar las fases positivas de IPO en el periodo 1925-1946 y de nuevo entre 1977 y 1998. En ambos periodos se produjo un rápido aumento de la temperatura global. Por otro lado, se experimentó una fase negativa de 1947 a 1976. Un característica preocupante del IPO negativo en el siglo XX fue que la temperatura global superficial continuó su lento aumento, presumiblemente por culpa de las emisiones antropogénicas.
Lo malo de este fenómeno natural es que ahora su fase positiva coincidiría con un calentamiento ya elevado producido por nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Además, cualquier temperatura global récord puede romper el frágil equilibrio climático y que el planeta cruce un punto de no retorno. Los ciclos de retroalimentación, como los hidratos de metano oceánicos, el albedo de tierra firme frente a la nieve y otros contribuirían a este punto o puntos de no retorno.
“Incluso si IPO permanece en su fase negativa, nuestra investigación muestra que aún así es muy probable que las temperaturas superen los 1,5 grados hacia 2031”, dice Ben Henley, autor principal.
“Si el mundo tiene alguna esperanza de alcanzar los objetivos de París, los gobiernos necesitarán buscar políticas que no sólo reduzcan las emisiones, sino que además eliminen carbono de la atmósfera”, añade.
Según este investigador, si se sobrepasa ese objetivo aún así habrá que reducir la temperatura y estabilizar el clima a ese nivel o a otro inferior.
Añade que, aunque la Tierra ha continuado con su lento calentamiento durante la fase negativa, el reducido aumento del calentamiento durante este último periodo de tiempo nos puede haber dado una falsa sensación de seguridad. La fase positiva realizará una corrección de esa desacelaración, así que este investigador espera una aceleración del calentamiento global en las próximas décadas.
“Los políticos deberían ser conscientes de lo rápido que nos estamos aproximando a los 1,5 grados. Las tareas de reducción de las emisiones son, efectivamente, muy urgentes”, finaliza Henley.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=5522

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