sábado, 27 de mayo de 2017

EL NUEVO PROYECTO NELIOTA DETECTA DESTELLOS DE IMPACTOS LUNARES

Lunar impact flash

EL NUEVO PROYECTO NELIOTA DETECTA DESTELLOS DE IMPACTOS LUNARES

Gracias a un sistema desarrollado en el marco de un contrato de la ESA, el proyecto griego NELIOTA ha comenzado a detectar destellos de luz provocados por el impacto de pequeñas rocas sobre la superficie lunar. NELIOTA es el primer sistema que puede determinar la temperatura de estos destellos.
Estudios como NELIOTA son importantes, dado que tanto la Tierra como la Luna se ven bombardeadas constantemente por residuos espaciales de origen natural. La mayoría de estos objetos tienen tamaños similares a los de partículas de polvo o pequeñas piedras. Sin embargo, en ocasiones pueden aparecer inesperadamente objetos más grandes. Esto es lo que sucedió cuando un objeto de casi 20 metros de diámetro se desintegró sobre la ciudad rusa de Chelyabinsk en febrero de 2013. La explosión resultante, que se grabó en vídeo, provocó daños considerables aunque, por suerte, no hubo que lamentar víctimas. 
En cualquier noche oscura y limpia podemos apreciar varias veces por hora cómo se desintegran partículas de pocos milímetros: se trata de los meteoros o ‘estrellas fugaces’. No obstante, no se conoce con exactitud el número de objetos que llegan con tamaños de decímetros a varios metros. Son demasiado pequeños para que los telescopios los detecten directamente, por lo que las cámaras no suelen capturarlos cuando llegan a la atmósfera terrestre. 


Una forma de determinar el número de objetos de mayor tamaño y su potencial de impacto en la Tierra es observar la Luna, y especialmente el área no iluminada por el Sol. Cuando pequeños asteroides chocan a alta velocidad contra la superficie lunar, se desintegran por el impacto, generando un breve destello luminoso que puede verse desde la Tierra. Si asumimos una velocidad y una densidad típicas, el brillo del impacto nos permitirá calcular la masa y el tamaño del objeto. 
El proyecto NELIOTA (Near-Earth object Lunar Impacts and Optical TrAnsients, o Impactos y Transitorios Ópticos en la Luna de Objetos cercanos a la Tierra), que se puso en marcha el 8 de marzo 2017, constituye una nueva campaña para estudiar estos destellos lunares. Para ello emplea un telescopio adaptado, operado por el Observatorio Nacional de Atenas y situado cerca de la ciudad de Kryoneri. 
Kryoneri Observatory, Greece.
Este telescopio de 1,2 m divide la luz incidente en dos colores, y emplea dos cámaras digitales avanzadas para grabar los datos a 30 fotogramas por segundo. Siempre que la Luna se encuentra sobre el horizonte y casi oscura —entre las fases de luna nueva y cuarto creciente, o entre el cuarto menguante y la luna nueva— se llevan a cabo observaciones del hemisferio nocturno de nuestro satélite natural. 
Un software automatizado analiza los vídeos obtenidos e identifica posibles destellos por impacto. Los efectos que pudieran presentar las cámaras se eliminan al identificar únicamente eventos detectados por ambas cámaras. Estas funcionan con gamas cromáticas diferentes, permitiendo así calcular la temperatura de cada destello por impacto: NELIOTA es el primer sistema de este tipo con potencial para determinar la temperatura de los destellos. 
La excepcional capacidad del telescopio quedó confirmada durante su fase preoperativa de puesta en servicio, cuando registró cuatro destellos por impacto en unas 11 horas de observación. El objetivo ahora es estudiar estos destellos en el lado oscuro de la luna durante un periodo de 22 meses. 
“La gran apertura del telescopio permite a NELIOTA detectar destellos más tenues que otros sistemas de monitorización lunar y ofrecer información de color precisa, que otros proyectos hasta ahora no podían proporcionarnos”, explica Alceste Bonanos, investigador principal de NELIOTA. 
“Nuestro sistema de doble cámara permite confirmar los impactos lunares con un solo telescopio, algo imposible hasta el momento. Una vez hayamos recopilado datos durante el periodo operativo de 22 meses, podremos acotar el número de objetos cercanos a la Tierra a un rango de tamaños de decímetros a metros”. 
“Los datos también permitirán determinar la física de los destellos por impacto. Estamos analizando los destellos en colaboración con la Oficina de Soporte Científico de la ESA para medir la temperatura de cada destello y calcular la masa y el tamaño del objeto, así como el tamaño del cráter creado por el impacto”.
Lunar impact flash
“Estas observaciones son muy importantes para nuestro programa Conocimiento del Medio Espacial (SSA), especialmente porque no sabemos bien el número de objetos en el rango de tamaños que vemos aquí. Así, al realizar estas observaciones durante un periodo de tiempo mayor podremos comprenderlos mejor”, explica Detlef Koschny, corresponsable del segmento de objetos cercanos a la Tierra del programa Conocimiento del Medio Espacial (SSA) y científico de la Oficina de Soporte Científico de la ESA. 
NELIOTA también está fomentando la participación y la educación del público. 
“En estos momentos estamos formando a dos doctorandos para que puedan manejar el telescopio de Kryoneri y llevar a cabo observaciones de monitorización lunar”, añade Alceste. 
“También organizamos visitas públicas al Observatorio de Kryoneri, durante las cuales presentamos el proyecto NELIOTA y ofrecemos charlas sobre asteroides cercanos a la Tierra para estudiantes y el público en general. Este año, además, tenemos pensado participar en el Día del Asteroide 2017, organizando un acontecimiento público el 30 de junio en el Observatorio de Kryoneri”.

Información contextual

El Observatorio Nacional de Atenas ha desarrollado y se encarga de la operación de NELIOTA. Está financiado por un contrato con la Dirección Científica de la ESA. 
En el sitio web de NELIOTA (http://neliota.astro.noa.gr/) se pueden consultar las características de los destellos (hora, duración, magnitud y coordenadas) al cabo de 24 horas desde su observación. 
Tras su puesta a punto en 2016 de cara al proyecto NELIOTA, el telescopio de Kryoneri se emplea principalmente para la monitorización de la Luna. También contribuye a la fotometría de seguimiento de eventos transitorios, como los detectados por la misión Gaia de la ESA, así como de ocultaciones de asteroides. 
Uno de los peligros a los que los humanos en la Luna tendrían que enfrentarse es que un pequeño asteroide podría dañar su infraestructura. Así, NELIOTA ayudará a estimar el peligro que suponen estos asteroides. Como la Luna carece de atmósfera, no puede bloquear estos pequeños pero peligroso objetos. Por este motivo, es probable que las infraestructuras permanentes en la Luna se sitúen bajo la superficie, para así ofrecer una mayor protección frente al impacto de pequeños asteroides y meteoroides, y frente a la radiación solar.

Contactos:

Oficina de Comunicación de ESAC

Alceste Bonanos, NELIOTA Principal Investigator
 Institute for Astronomy, Astrophysics, Space Applications and Remote Sensing
National Observatory of Athens
Grecia
 Teléfono: +30 210 8109177

Detlef Koschny, SSA-NEO co-manager
 Directorate of Science
 European Space Agency

FUENTE

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