domingo, 28 de mayo de 2017

BIENVENIDOS AL VIEJO JUPITER


Presentados los primeros resultados científicos de la sonda Juno.


Es un mundo turbulento, con ciclones polares de tamaño de nuestro planeta, sistemas de tormentas que se mueven profundamente en el corazón del gigante, enormes concentraciones de amoníaco en las profundidades que generan colosales sistemas climático y un campo magnético aún más descomunal de lo que se creía y que puede indicar que se genera más cerca de la superficie del planeta de lo que se pensaba anteriormente. Así es el retrato que emerge de los datos que Juno lleva enviados desde su llegada, y que ya está obligando a replantear muchas de las cosas que se pensaba sabíamos del mayor planeta del Sistema Solar. "Hay tantas cosas aquí que no esperábamos que tuviéramos que dar un paso atrás y empezar a repensarlo como un Júpiter completamente nuevo", resume Scott Bolton, investigador principal de esta misión.

Entre los hallazgos que desafían los supuestos previos están los polos, que JunoCam han mostrado que están cubiertos por tormentas tan grande como la Tierra, densamente agrupadas y rozándose mutuamente."Estamos perplejos en cuanto a cómo podrían formarse, qué tan estable es esta configuración y por qué el polo norte no se parece al polo sur", explica Bolton."¿Se trata de un sistema dinámico, y estamos viendo sólo una etapa, y durante el próximo año desaparecerá, o es una configuración estable y estas tormentas están circulando unas alrededor de otras?".

Es sus sucesivos pasos sobre las las nubes del planeta, Juno midió la estructura termal de la atmósfera profunda, y aquí también encontró cosas inesperadas. Así el cinturón ecuatorial parecen extenderse hasta grande profundidades, mientras que los existentes en otras latitudes parecen evolucionar hacia estructuras desconocidas. Los datos también sugieren que el amoníaco es bastante variable y continúa aumentando a medida que nos adentramos en la atmósfera, hasta el límite mismo donde el MWR (Microwave Radiometer) podía alcanzar, que es varios miles de Kilómetros. Por otro parte las mediciones del campo gravitatorio joviano también muestra diferencias sustanciales con respecto a las estimaciones previas, lo que podría tener implicaciones sobre la distribución de elementos pesados en su interior. Los científicos planetarios tienen trabajo por delante.



Y si el campo gravitatorio no es lo que se esperaba, lo mismo se puede decir del magnético, cuya intensidad cerca de la superficie supera con mucho las expectativa previas, siendo hasta diez veces más intenso que el de la Tierra, al mismo tiempo de mostrar una irregularidad extraña. Eso podría hacer cambiar, una vez más, ideas previas:"Juno nos está dando una visión del campo magnético cercano a Júpiter que nunca hemos tenido antes", explica Jack Connerney, que forma parte del equipo de misión centrado en este campo."Estamos viendo que parece grumoso, más fuerte en algunos lugares y más débil en otros. Esta distribución desigual sugiere que el podría ser generado por una acción de dinamo más superficial, por encima de la capa de hidrógeno metálico. Cada sobrevuelo que ejecuta nos ayudará a determinar dónde y cómo funciona". 

Y finalmente también se han reunido notables datos sobre su magnetosfera y sus inmensas auroras, y como ocurre con el resto de sus facetas planetarias, también parecen funcionar de forma diferente a como se desatan en la Tierra, desvelando un modelo de interacción entre el planeta y su entorno espacial radicalmente distinto a lo esperado. Aquí también los científicos planetarios tiene mucho trabajo por delante.

Fue un viaje largo, pero estos primeros resultados ya demuestran que la espera valió la pena. Incluso sin haber alcanzado su órbita prevista Juno está desvelando un nuevo Júpiter.
  


Una visión térmica en profundidad. Los colores rojizos indican gran abundancia de amoníaco y el azul significa baja abundancia. Júpiter parece tener una banda alrededor de su ecuador con abundancia de amoníaco, como delata la columna anaranjada. Esto es contrario a las expectativas de los científicos, que esperaban que este elemento estaría mezclado uniformemente.




El turbulento polo sur, un caos de gigantescas tormentas arremolinadas unas alrededor de las otras. No sabemos como se forman, ni el motivo de su formación, ni como se mantienen, ni si es algo temporal o permanente.



El origen de las diferencias entre ambos polos es otro de los misterios desvelados por Juno.




Auroras en el polo sur, que se forman cuando los electrones energéticos de la magnetosfera chocan contra el hidrógeno molecular en la atmósfera superior joviana. El proceso que hay detrás de ello, pero, parece diferente al que se esconde detrás de las terrestres, insinuando que la interacción del planeta con su entorno es completamente diferente a lo esperado.




Júpiter en infrarrojos.



El tenue y oscuro anillo de Júpiter, visto desde el interior. 




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Bienvenidos al nuevo Júpiter


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