martes, 25 de abril de 2017

Otra teoría sobre los círculos de hadas

Proponen una solución mixta para explicar los círculos de las hadas en la que las termitas podrían crear el patrón a gran escala, mientras que las plantas podrían establecer un patrón a pequeña escala.

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En el África austral se pueden contemplar unas formaciones de hierba en forma de círculos que, a veces, se extienden durante interminables kilómetros.
A estas estructuras se les llama ‘círculos de las hadas’, aunque los locales las llamaban ‘pisadas de Dios’. Mitológicamente, a veces se achacaba el círculo a la marca dejada por el aliento de fuego de un dragón subterráneo. Los bosquimanos solían celebrar ceremonias chamánicas en esos lugares.
Sin embargo, la ciencia ha pretendido dar una mejor explicación al fenómeno desde hace más de una década. Se propusieron un conjunto variado de explicaciones. En NeoFronteras hemos visto algunas de ellas.
Al final parece que sólo han sobrevivido dos teorías. Una de ellas sostiene que estas estructuras son producidas por colonias de termitas. Las termitas clarearían la vegetación y, al hacer el suelo más poroso, conseguirían producir una reserva de agua a medio metro de la superficie que usarían las plantas. La competición entre distintas colonias crearía el patrón de círculos observados. La otra sostiene que es producida por las plantas cuando compiten por los recursos, principalmente hídricos.
La competición por el agua puede explicar la formación de patrones regulares muy bien, pero no se ha sometido a muchas pruebas de campo, mientras que sí se han hallado colonias de termitas en los círculos, pero esta idea no explica por qué los patrones son tan regulares. Aunque, recientemente, la teoría sobre recursos hídricos parecía la favorita cuando en Australia se encontraron círculos similares en donde no había termitas.
Ahora unos ecólogos han desarrollado una explicación alternativa que aúna los dos casos. Según su modelo matemático, son tanto las termitas como las plantas las que contribuyen a la formación de círculo gracias a la escasez de comida y humedad.
Estos círculos se forman cerca del desierto del Namib en donde la tierra es arenosa y caen menos de 100 mm de lluvia al año. Esa cantidad de agua es suficiente como para mantener algunas hierbas, pero no como para formar una pradera continua.
Corina Tarnita y Rob Pringle (ambos de Princeton University) han venido estudiando la formación de patrones en distintos contextos biológicos, como las rayas del tigre. Pensaron que sería una buena idea comprobar sus modelos en los círculos de las hadas, así que unieron fuerzas con Juan A. Bonachela (University of Strathclyde) y se pusieron manos a la obra.
Al principio parecía que la hipótesis de las termitas era suficiente para explicar estas formaciones. Las termitas forrajean en un área circular alrededor de su colonia y cuando encuentran otra colonia más pequeña la destruyen y toman su territorio. Pero si dos colonias tienen tamaño similar y se encuentran, entonces ninguna gana y se forma una frontera.
Este comportamiento daría lugar al espaciado entre círculos. Según sus simulaciones, las colonias de estos insectos aparecían y desaparecían a lo largo de décadas hasta quedar autoorganizadas en una disposición como en los panales de las abejas. En esta disposición cada colonia quedaría rodeada de seis vecinas. Básicamente, este tipo de solución sale de la misma manera que la de empaquetar densamente círculos de igual tamaño.
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Luego añadieron el efecto que tendría la autoorganización de las plantas debido a la escasez de humedad, para ello echaron mano de los artículos publicados sobre el asunto.
La combinación de estas dos ideas produjo una solución mixta en la que las termitas podrían crear el patrón a gran escala, mientras que las plantas podrían establecer un patrón a pequeña escala. Las termitas alterarían el flujo de agua, lo que daría lugar a los parches redondos rodeados por hierba alta, pero el modelo también predecía pequeños grupos circulares de hierba entre los distintos círculos grandes. Cuando fotografiaron círculos de hadas en Namibia, pudieron comprobar que en la realidad se daban estos matojos (de unos 20 cm de tamaño y espaciados 20 cm) entre los grandes círculos, algo en lo que, al parecer, nadie se había fijado antes.
Algunos especialistas se muestran convencidos de que este modelo multiescala es correcto, pero otros no. “No hay ninguna duda de que los círculos son producto de la ingeniería de ecosistema conseguida por las termitas del suelo”, dice Norbert Jürgens (Universidad de Hamburg), que propuso a las termitas en 2013 como causantes de estas estructuras. Pero, por otro lado, Cristián Fernández-Oto (Universidad Ben Gurion) dice que el nuevo estudio no logra cambiar su forma de pensar sobre que las plantas son el principal ingrediente.
Stephan Getzin (Centro Helmholtz de Investigación Ambiental en Leipzig) tampoco se muestra convencido. Fue él quien informó de la existencia de los círculos australianos en donde no hay correlación entre la presencia de termitas y la existencia de círculos. “Lógicamente, si hay círculos sin la presencia de termitas, la teoría de las termitas no puede considerarse como la mejor explicación del fenómeno”, afirma.
El problema es que los investigadores no tienen suficientes observaciones de termitas reales para hacer encajar los modelos, que, recordemos, son hasta ahora matemáticos. Puede que se necesite saber más sobre la biología de las termitas y de estas hierbas si queremos resolver el misterio.
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