sábado, 29 de octubre de 2016

Cuestionan el Bombardeo Intenso Tardío

Un reanálisis de las rocas lunares indica que estas no sirven como prueba para apoyar el Bombardeo Intenso Tardío que supuestamente se dio entre hace 4100 y 3900 millones de años.

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Vivimos en un planeta que ha mantenido las condiciones ideales para la vida tal y como la conocemos durante los últimos 3800 millones de años, que es cuando, más o menos, la vida se inició sobre la Tierra. Pero el Universo es un sitio complicado que pone desafíos a la vida. Así por ejemplo, se cree que un meteorito produjo la extinción del Cretácico hace 65 millones de años. No ha sido la única vez que ese tipo de objetos han caído del cielo.
La Tierra tiene tectónica y erosión, por lo que las huellas que dejaron ese tipo de eventos en el pasado han sido borradas en general. Aunque basta con echar un vistazo a la Luna, que no tiene ni tectónica o erosión, para ver su superficie poblada de cráteres. Sólo nos hacen falta unos prismáticos.
De hecho, un estudio reciente [1] dice que los pequeños impactos sobre la Luna son 100 veces más frecuentes de lo que se pensaba y que la capa superficial de la Luna es impactada completamente en sólo 80.000 años. La Tierra, por otro lado, tiene la protección de su atmósfera que la protege de este pequeño bombardeo.
A veces no somos conscientes de la suerte que tenemos de tener a la Luna, cuya imagen nos recuerda que vivimos en una película de ficción científica todos los días. No hace falta viajar a las estrellas y exoplanetas, ya vivimos al lado de una estrella en un planeta maravilloso que tiene una luna muy grande.
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La Luna nos permitió, en su día, seis exitosos viajes a su cara visible gracias a las misiones Apolo. Además de su éxito político y tecnológico, estas misiones también pudieron contribuir a la ciencia. Uno de los descubrimiento que se derivan de esas misiones es el del Bombardeo Intenso Tardío (BIT), que se dio entre hace 4100 y 3900 millones de años. Durante esa época numerosos asteroides chocaron contra la Luna y, por tanto, contra la Tierra.
Además de las imágenes de la superficie se contó con las muestras traídas a la Tierra que pudieron ser analizadas en los lanoratorios. Se han encontrado, además, supuestas pruebas de este BIT en otros cuerpos del Sistema Solar gracias a las imágenes enviadas por misiones no tripuladas.
Se cree que el fenómeno se debió a una reconfiguración orbital de los tres planetas gaseosos exteriores del Sistema Solar, que se desplazaron hacia el cinturón de Kuiper. Este proceso alteró las interacciones gravitatorias del Sistema Solar y provocó esta lluvia de planetesimales procedentes de este cinturón y del de asteroides. Así que es fácil imaginar que el Bombardeo Intenso Tardío habría esterilizado cualquier vida que pudiera haber sobre la Tierra.
Y es aquí en donde viene el problema. Estudios recientes [2], [3] apuntan que si el BIT se dio como se cree, entonces casi no hubo tiempo para que la vida se iniciara.
Para datar las rocas traídas desde la Luna de los lugares en donde se alunizó se ha venido usando la relación entre el isótopo 40 y 39 del argón. Esto permitió datar el BIT en su día.
Pero este resultado está sujeto a interpretación, pues, entre otras cosas, sólo se tomaron muestras sobre un 4% de las regiones lunares. Un sólo impacto fuera de la distribución estadística real realizado en uno de los lugares de alunizaje podrían haber alterado la relación local 40Ar/39Ar y dar con unas fechas para el BIT equivocadas. Es decir, esta relación podría haber sido reiniciada con algún impacto posterior.
Un grupo de investigadores del departamento de ciencias planetarias de UCLA han reanalizando las muestras Apolo. No se trataba de poner en cuestión el BIT en sí, sino saber si la relación 40Ar/39Ar obtenida de las muestras lunares puede servir para determinar el tiempo en el que se dio el BIT.
Los resultados obtenidos sugieren fuertemente que la formación episódica de corteza hace más de 4000 millones de años combinada con las pérdidas de Ar40 debidas a la reducción del flujo de impactos, crea un sesgo sobre la edad de las muestras de rocas lunares. Esto proporciona la ilusión de que hubo un aumento brusco en la caída de meteoritos. El BIT podría ser, por tanto, un artefacto de los datos que no se correspondería con algo real. Todo se debería a un declive natural en el ritmo de impactos y a la temprana, pero episódica naturaleza de la formación de corteza en los cuerpos extraterrestres.
Según los autores, el BIT está asentado en la comunidad científica por unas pruebas que ya no lo mantienen. Para volver a apoyar esta teoría serían necesarios nuevos modelos basados en la toma de datos 40Ar/39Ar in situ y en análisis cuantitativos termocronológicos. “Hasta que esas pruebas se recolecten concluimos que el decrecimiento monotónico en el flujo de impacto explica todos los datos existentes sobre la relación 40Ar/39Ar tanto en muestras lunares como meteoríticas”, dicen los autores.
Así que, al menos ya tenemos una buena excusa volver a la Luna.
Si estos investigadores están en lo cierto y finalmente no se encuentran nuevas pruebas, el BIT simplemente no se produjo y los últimos resultados sobre el origen de la vida encajarían bien con ello. Entonces, la vida quizás se pudo originar antes, nada más terminar el periodo Hádico o tras el impacto que generó la Luna.
No estaría mal que, a partir de ahora, cuando miremos a la Luna en el cielo nocturno pensemos en todo esto.
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