sábado, 23 de julio de 2016

Lupus 4: una nube oscura en la constelación del Lobo



En esta intrigante imagen vemos cómo Lupus 4, una burbuja de gas y polvo en forma de araña, oculta las estrellas de fondo como lo haría una nube gris en una noche sin Luna. Dentro de estas densas burbujas de materia se forman estrellas nuevas. La imagen ha sido captada por el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros de ESO, en el Observatorio La Silla, en Chile.
Lupus 4 está situado a unos 400 años luz de la Tierra, entre las constelaciones de Lupus y Norma. La nube forma parte de un grupo de nubes oscuras que se encuentran un cúmulo estelar disperso llamado la Asociación de estrellas OB de Escorpio-Centauro. Una asociación OB es una agrupación de estrellas relativamente joven, pero muy dispersa. Probablemente las estrellas hayan tenido un origen común, naciendo juntas en una gigantesca nube de material.
Dado que esta asociación de estrellas y las nubes Lupus forman el grupo de este tipo más cercano al Sol, son un objetivo prioritario para estudiar cómo crecen juntas las estrellas antes de separarse. Se cree que el Sol, junto con la mayoría de las estrellas de nuestra galaxia, nació en un entorno similar.
Las primeras descripciones que constan en la literatura astronómica sobre las nubes oscuras de Lupus, datadas en 1927, se atribuyen al astrónomo estadounidense Edward Emerson Barnard. Lupus 3, vecino de Lupus 4, es el más estudiado gracias a la presencia de al menos 40 incipientes estrellas formadas a lo largo de los últimos tres millones de años, y que están a punto de encender sus hornos de fusión (eso1303). La principal fuente de energía en estas estrellas adolescentes, conocidas como estrellas T Tauri, es el calor generado por su contracción gravitatoria. Esto supone un contraste con respecto a la fusión de hidrógeno y otros elementos, el motor de estrellas maduras como el Sol.
Las observaciones de la fría oscuridad de Lupus 4 han desvelado la existencia de tan solo un puñado de estrellas T Tauri. Sin embargo, para Lupus 4, en términos de futura formación estelar, la existencia de un núcleo de material denso y sin estrellas en la nube resulta prometedora. En unos millones de años, ese núcleo se transformará en estrellas T Tauri. Esta comparación entre ambas nubes nos sugiere que Lupus 3 es más antigua que Lupus 4, ya que su contenido ha tenido más tiempo para convertirse en estrellas.
¿Cuántas estrellas podrían empezar a brillar dentro de Lupus 4? Es difícil de decir, ya que las estimaciones de masa para Lupus 4 varían. Dos estudios coinciden en una cifra de alrededor de 250 veces la masa del Sol, mientras que otro, utilizando un método diferente, llega a una cifra de alrededor de 1.600 masas solares. Cualquiera que fuese la cifra correcta, la nube contiene material suficiente como para generar numerosas estrellas nuevas. Así como las nubes terrenales de nuestra atmósfera dan paso a la luz del Sol, esta oscura nube cósmica puede acabar disipándose, dando paso a la brillante luz de las estrellas.
Crédito: ESO
FUENTE

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