lunes, 30 de mayo de 2016

Un viaje a Alpha Centauri para conmemorar el primer alunizaje

Un congresista propone que se celebre el primer centenario del primer viaje a la luna con una misión a Alpha Centauri.

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Recientemente cubrimos en NeoFronteras el proyecto Starshot que pretende alcanzar la estrella más cercana a nosotros usando velas láser. La idea es usar un sistema electrónico lo más liviano posible para que la idea sea viable.
Aunque es físicamente posible, no está claro que la idea sea tecnológica y políticamente posible. Los 100 millones de dólares para los estudios preliminares puede que aclaren el primer aspecto. En cuanto al segundo parece que al menos el impacto mediático ha tenido cierto eco en algún político.
John Culberson es miembro de la cámara de representantes en los EEUU y, al parecer, un fan de los viajes espaciales. Hace unos días propuso una solicitud para que la NASA desarrolle su propio proyecto interestelar con la idea de lanzar una misión a Alpha Centauri en 2069 para conmemorar la primera misión del Apolo que se posó sobre la Luna.
Este político pretende hacer pasar un presupuesto para el año fiscal próximo que permita a la NASA iniciar los estudios pertinentes. El martes que viene se espera que la Cámara de Representantes estudie la propuesta de Culberson. Está por ver si se aprueba.
En la propuesta Culberson anima a la NASA a estudiar y desarrollar algún concepto de propulsión que permita enviar una sonda no tripulada a Alpha Centauri a una velocidad de un 10% la velocidad de la luz (0,1c). Aunque parezca una velocidad modesta y la sonda necesite más de cuatro décadas para alcanzar su destino, la misión es tremendamente difícil incluso a esa velocidad. Velocidades mayores se escapan a lo que tecnológicamente se puede conseguir ahora o en el futuro lejano.
Un 10% de la velocidad de la luz tampoco es poco. A la velocidad de la sonda más rápida enviada por el ser humano (Helios, a 250.000 Km/h) se tardarían 18.000 años en cubrir la distancia hasta la estrella más cercana. Así que los más 40 años necesarios para la misión interestelar a 0,1c parecen pocos.
Pero para alcanzar ese 0,1c se necesitaría una tecnología totalmente distinta a la propulsión química usada actualmente. Incluso un motor cohete térmico-nuclear sería insuficiente. Tampoco serviría la nuclear-eléctrica en sus varias versiones.
Los proponentes del proyecto Starshot creen que sus velas impulsadas por láseres en tierra podrían alcanzar incluso un 20% la velocidad de la luz, por lo que cubrirían la distancia a Alpha Centauri en unos 20 años. Sin duda sería algo magnífico y un proyecto no tan descabelladamente largo, pues una misión como la New Horizons a Plutón necesitó de 10 años para alcanzar su objetivo. Veremos que la propuesta de Starshot no apareció de la nada.
En el informe de Culberson se proponen además otras alternativas como la fusión nuclear inducida por antimateria. En esta modalidad se usarían pequeñas explosiones termonucleares cebadas con un detonador de antimateria. Al igual que una bomba H usa una bomba de fisión para cebar la fusión, una pequeña cantidad de antimateria sería lanzada contra un blanco que recubriría la mezcla a fusionar. La antimateria (presumiblemente antiprotones) se aniquilaría y la energía liberada calentaría la mezcla (presumiblemente deuterio y helio-3) hasta que se fusionase. Los subproductos de esta fusión, impulsados por la energía liberada en la reacción y dirigidos por campos magnéticos, harían las veces de chorro de impulso que harían moverse a la nave por acción y reacción.
Otra idea futurista es el reactor Bussard, que, gracias a un embudo magnético, recolectaría hidrógeno por el camino y lo fusionaría para producir impulso de una manera similar a como funcionan los aviones a reacción. La ventaja del sistema es que el combustible se encuentra por el camino. Pero las reacciones de fusión necesarias (iguales a las que se producen en las estrellas) se escapan a la tecnología presente y casi futura. Otra pega es que el propio sistema de recolección haría de freno e impediría a la nave alcanzar altas velocidades.
La NASA ya tiene el programa Innovative Advanced Concepts (NIAC) en marcha y con fondos. La idea es conseguir la propulsión sobre una sonda del tamaño de una oblea de silicio hasta alcanzar un 10% de la velocidad de la luz. El proyecto DEEP IN, dirigido por Philip Lubin (University of California, Santa Barbara,) se engendra dentro de este porgrama y es algo casi igual a lo que está proponiendo Starshot. Para este proyecto NIAC ya financió 100.000 dólares y una renovación de 500.000$.
Los estudios de Lubin han sido avalados por otros expertos del campo como Pete Worden (antiguo director del Ames Research Center) y por un grupo de Starshot sin que se hayan encontrado fallos conceptuales. La idea original de situar los láseres en el espacio se cambio por láseres instalados en tierra porque en el espacio sería muy caro y llevaría mucho tiempo. Así que DEEP IN ha sido la inspiración para el proyecto Starshot del millonario Yuri Milner y Philip Lubin el cerebro que hay detrás de este proyecto.
La idea de enviar sondas impulsadas por láser a las estrellas es más realista de lo que a primera vista parece. Veremos cómo avanzan los estudios en este campo.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=4946

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