lunes, 4 de abril de 2016

Noveno planeta y extinciones masivas

Vuelve la idea de que las extinciones masivas en la Tierra podrían tener su origen en la existencia de un gran planeta en nuestro Sistema Solar aún por descubrir.

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No se ha tardado en explicar, una vez más, las extinciones masivas que se dan en la Tierra por la existencia del supuesto noveno planeta que orbitaría nuestro Sol a una gran distancia del mismo.
Esta idea de que un planeta nos envíe periódicamente cometas al interior del Sistema Solar no es nueva. De hecho, pasó de moda hace tiempo, pero a raíz de estudios recientes por parte de Batygin y Brown se acumulan indicios de que es posible que tal planeta exista. El último indicio se dio hace escasos días cuando se descubrió otro objeto transneptuniano cuya rara órbita parece indicar también la presencia del tal planeta. Lo malo es que, de momento, todavía no se ha descubierto tal planeta.
Según Batygin y Brown, el noveno planeta sería unas 10 veces más masivo que la Tierra y podría llegar a estar a 1000 unidades astronómicas del Sol en una órbita muy excéntrica e inclinada respecto a la eclíptica.
Ya en 1985 Whitmire y Matesefirst publicaron la idea de que podría haber una conexión entre el planeta X (tanto por x de incógnita como por ser el décimo planeta al considerarse aún a Plutón como tal) y las extinciones masivas. Ahora Daniel P. Whitmire vuelve a la carga con la misma idea.
Variantes de la idea también se han propuesto en este tiempo, como las oscilaciones del Sol a lo largo del plano galáctico o la existencia de una estrella que formaría junto con el Sol un sistema binario. También se ha propuesto la influencia de un disco de materia oscura en la Vía Láctea.
En estos tres casos habría una perturbación periódica que lanzaría cometas del cinturón de Kuiper o incluso de la nube de Oort hacia en sistema sola interior. Pero los dos primeros se han descartado por diversos datos, como los del propio registro fósil.
En el artículo que Whitmire y Matese publicaron en los ochenta se mostraban cálculos sobre cómo debería ser ese planeta X. Según ellos tendría entre 1 y 5 masas terrestres y estaría a 100 unidades astronómicas. Unos números inferiores a lo deducido recientemente por Batygin y Brown para el noveno planeta.
El noveno planeta podría cumplir con su tarea cataclísmica si su órbita rota lentamente debido a la precesión de su perihelio de su inclinada órbita y entonces el planeta penetra en el cinturón de Kuiper cada 27 millones de años. Este periodo sería el doble de lo considerado en el artículo original de los años ochenta.
Este evento enviaría cometas hacia el Sistema Solar que se podría desintegrar cerca del Sol reduciendo la cantidad de luz que llega a la Tierra, lo que provocaría una extinción masiva incluso sin la necesidad de un impacto.
Investigaciones recientes sobre el registro fósil parecen que encuentran plausible que en los últimos 500 millones de años se hayan producido estas lluvias de cometas.
También recientemente se ha calculado que el noveno planeta tendría una probabilidad del 2% de provenir que otro sistema cuando el nuestro se acabada de formar y el Sol estaba cerca de otras estrellas, por lo que podría haber sido capturado. La otra posibilidad (98%) es que fuera expulsado del plano de la eclíptica a su actual ubicación por interacciones gravitatorias de los planetas gigantes al comienzo del Sistema Solar.
Si su origen es exterior entonces podría estar acompañado de otros cuerpos menores que habrían sido capturados por el mismo mecanismo al mismo tiempo y que tendrían órbitas simialres. Pero, salvo que descubramos a esos “novenitos”, la única manera de demostrar la hipótesis exoplanetaria sería enviar una sonda allí para hacer un análisis isotópico.
El tiempo dirá si el noveno planeta existe o si es el culpable de las extinciones masivas. Si al final resulta que es así, no dejaría de ser intrigante la gran influencia que este planeta habría tenido sobre la vida en la Tierra. ¿Cómo sería la vida en la Tierra si no se hubieran producir estas extinciones masivas?, ¿se habría producido extinciones masivas de todos modos motivadas por otros mecanismos?, ¿se habría dado de todos modos la vida inteligente sin él? Estas son preguntas para que, posiblemente, nunca tengamos respuestas.
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