domingo, 27 de marzo de 2016

¿Es Ceres un asteroide?

Ceres es un planeta enano y el mayor cuerpo del cinturón de asteroides. Pero no es un asteroide, ¿o sí?¿O da igual? A raíz de un pequeño e interesante debate en Twitter con @elsegundoluz he llegado a al conclusión de que es una cuestión que importa a mucha gente. El compañero @elsegundoluz ha resumido su punto de vista en esta entrada de su blog, a la que podemos añadir la contribución de @2qblog en su bitácora.
asa (NASA/JPL/Caltech)
El cuerpo menor 1 Ceres visto en color por la sonda Dawn (NASA/JPL/Caltech)
Todos, o casi, estamos de acuerdo en que según la UAI (Unión Astronómica Internacional) Ceres es un planeta enano, ¿pero es un asteroide? Para empezar, el problema es que el término “asteroide” no tiene ninguna definición objetiva y formal. ¿Por qué? Básicamente porque no existe ninguna línea fronteriza entre los asteroides, cuerpos de forma irregular con alto contenido en roca, y los cuerpos con alto contenidos en volátiles (hielos) que denominamos comúnmente como “cometas”. El cinturón de asteroides contiene tanto “asteroides” tradicionales como cometas… y toda la gama intermedia. Por eso se usa el término cuerpo menor —minor planet, en inglés (sí, planet)— para hablar indistintamente de asteroides y cometas, además de planetas enanos, centauros, troyanos, objetos del cinturón de Kuiper y demás fauna planetaria (aquellos cuerpos que desarrollan una cola y coma pronunciadas al acercarse al Sol siguen siendo “cometas”).
Hasta 2006 esta era la norma, por decir algo. Los asteroides de mayor tamaño como Ceres o Vesta a veces recibían la denominación informal de “planetoides” para subrayar que se trataba de cuerpos de gran tamaño y eran casi o totalmente esféricos. Pero, como todos sabemos, ese mismo año nació la categoría de “planeta enano” (dwarf planet), una iniciativa provocada por el descubrimiento de Eris y otros objetos transneptunianos.
La UAI introdujo la categoría de planeta enano para evitar tener un sistema solar con decenas de “planetas”. Personalmente, me parece una elección afortunada, más que nada porque es cómoda y deja claro que hay ciertos cuerpos que, a pesar de no ser planetas tradicionales, merecen más atención (como Ceres). Pero, como es de sobras conocido, en su momento fue una decisión muy polémica y, de hecho, muchos astrónomos y científicos planetarios a día de hoy —especialmente en EEUU— se niegan a llamar “planeta enano” a Plutón. Alan Stern, Investigador Principal de la misión New Horizons, siempre se ha mostrado hostil hacia esta definición y sigue considerando que Plutón es un planeta a secas. Sea como sea, insisto, creo que se trata de una buena clasificación, necesaria para poner un poco de orden en nuestros esquemas mentales del sistema solar.
El asteroide 4 Vesta visto por la sonda Dawn (NASA/JPL/Caltech).
El asteroide 4 Vesta visto por la sonda Dawn (NASA/JPL/Caltech).
Donde discrepo totalmente de mi amigo @elsegundoluz es que sea un criterio objetivo. No lo es. Esto no es astrofísica, es botánica. Es decir, se trata de un intento de clasificar un continuo de objetos de distinta naturaleza que no presentan diferencias claras entre sí. Sí, hay que poner la línea divisoria en alguna parte, pero eso no significa que haya zonas grises y que esta clasificación sea un dogma de fe. Lo mismo ocurre con la definición de “continente” e “isla” (¿dónde está la frontera entre ambas definiciones?¿Se aplica a otros cuerpos fuera de la Tierra?, etc.). Esta indeterminación semántica es algo muy común en muchas ramas de la ciencia.
¿Pero por qué la definición de planeta enano es subjetiva? Primero, porque no olvidemos que fue una solución de compromiso. En la asamblea de la UAI de 2006 se propusieron otras definiciones igual de “objetivas” que finalmente fueron aparcadas a un lado por no alcanzar el suficiente consenso, como es el caso de los “plutones” o la definición formal de “planeta doble” (algunas de estas propuestas sugerían incluso que Caronte fuera un planeta). Segundo, porque de acuerdo con la definición oficial, un planeta enano es todo aquel cuerpo que no ha limpiado su órbita —esto es, está rodeado de otros cuerpos de masa comparable— y tiene forma esférica. Dejemos a un lado la primera parte —de por sí muy subjetiva, pero más o menos clara en el caso del sistema solar— y centrémonos en la segunda.
No es una definición objetiva porque el criterio de esfericidad depende de la composición y la historia de colisiones del cuerpo. Me explico: dos cuerpos de misma masa y mismo tamaño pueden ser o no esféricos dependiendo de su composición. Si tiene alto contenido en hielos es más fácil vencer las fuerzas de cohesión internas y alcanzar una forma esférica. Por poner un ejemplo, si Vesta estuviese formado por un alto porcentaje de hielos como los cuerpos del sistema solar exterior sería esférico y, por lo tanto, sería un planeta enano (ahora mismo no lo es, aunque a veces se le llama “protoplaneta” para compensar). Los impactos también pueden deformar la forma de un cuerpo menor hasta desviarlo de la “esfericidad” (si nos fijamos otra vez en Vesta, la enorme cuenca de impacto que tiene en el hemisferio sur hace que esté más lejos de ser esférico). Por último, ¿dónde ponemos el límite?¿Qué nivel de desviación de la “esfericidad” es adecuado para seguir considerando un cuerpo un planeta enano?¿Por qué Haumea es un planeta enano a pesar de tener forma elipsoidal y Vesta no lo es? Según la UAI, estos casos límites se deben estudiar uno a uno. Es decir, subjetividad. Y no me parece mal, repito, pero no es un criterio objetivo.
Algunos planetas enanos (NASA).
Algunos planetas enanos (NASA).
Podemos coincidir en que una vez introducida la categoría de planeta enano es redundante denominarlo asteroide. Vale. De hecho en la inmensa mayoría de publicaciones se intenta evitar esta doble clasificación y se menciona a Ceres simplemente como planeta enano o como el mayor cuerpo del cinturón de asteroides. Me parece genial. Pero yo estoy a favor de usar también asteroide porque considero que no son definiciones excluyentes y porque sirve para entender mejor cómo es nuestro sistema solar.
Podría decir que Ceres sigue recibiendo la denominación de cuerpo menor 1 Ceres y es el objeto más grande del cinturón de asteroides, así que considerar que no es un asteroide no deja de ser algo absurdo. Sería más o menos lo mismo que decir que Plutón no es un objeto del cinturón de Kuiper porque es un planeta enano. Es ambas cosas. También podría acudir al argumento de autoridad y señalar que muchísimos astrónomos y científicos planetarios tratan a Ceres como planeta enano y asteroide al mismo tiempo y no pasa nada (aquí o aquí tienes un par de artículos científicos escritos por los mismísimos miembros del equipo científico de la misión Dawn de la NASA donde se habla de Ceres como planeta enano y asteroide).
Pero esto no me interesa. Si yo, y otros muchos, seguimos usando el término asteroide para referirnos a Ceres —que además es un planeta enano— es porque al hacerlo queremos dejar claro que hay una relación entre este cuerpo y el resto de asteroides. La definición de planeta enano de la UAI se introdujo para ayudar a comprender mejor el sistema solar. El que mucha gente considere que Ceres no es un asteroide —lo que me parece legítimo en tanto en cuanto es un criterio subjetivo— creo que confunde más que ayuda a la hora de tener una visión de conjunto del sistema solar. Ceres no es un elemento extraño plantado en medio del cinturón de asteroides. Aunque desconocemos su historia —como muchos otros miembros del cinturón pudo formarse mucho más lejos del Sol de donde está ahora— si queremos entender el cinturón de asteroides tenemos que entender a Ceres. Y viceversa.
En este blog he recibido multitud de comentarios a favor de que Plutón sea considerado planeta otra vez o de que no llame asteroide a Ceres. Personalmente no me importan mucho estos debates, de ahí mi laxitud a la hora de usar estos términos. La naturaleza no tiene porque seguir las convenciones semánticas humanas. A un geólogo le da igual que Australia sea un continente o una isla, o ambas cosas, al estudiarla. Pero me he dado cuenta de que gran parte del público en general, incluyendo muchos astrónomos aficionados, se toman estas clasificaciones como un asunto de vida o muerte. Y eso sí creo que es importante, porque influye, y mucho, a la hora de estudiar el sistema solar. Si Ceres hubiera sido declarado planeta enano antes estoy seguro de que no hubiéramos tenido que esperar tanto a que fuera explorado por una sonda. O, por el contrario, ¿habría aprobado la NASA el desarrollo de la sonda New Horizons para estudiar un simple planeta enano en vez del último planeta del sistema solar que nos quedaba por explorar?
A mí no me importa que llamemos a Ceres planetoide, planeta enano, asteroide, cuerpo menor o protoplaneta. Lo fundamental es entender su historia y qué tiene que decirnos sobre la formación del sistema solar.
¿Y tú qué opinas?¿Es un debate semántico estéril o realmente es un asunto trascendente?
FUENTE

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