martes, 16 de febrero de 2016

Zoco de Astronomía: Nebulosas Bolas Amarillas


Artículo publicado originariamente en el suplemento el Zoco de Diario Córdoba el domingo 8 de febrero de 2015, y basado en el post Las Bolas Amarillas de la Vía Láctea, publicado en este blog el 29 de enero de 2015. 


Una de las iniciativas científicas más impactantes que se han realizado en la última década ha sido la creación del proyecto “Galaxy Zoo”. Nacido en 2007, Galaxy Zoo invitaba al público en general a clasificar millones de galaxias observadas como parte del cartografiado “Sloan Digital Sky Survey” (SDSS). Además del gran impacto científico que tuvo a la hora de estudiar estadísticamente las propiedades generales de las galaxias, el proyecto Galaxy Zoo también sirvió para identificar nuevos objetos astronómicos, como un tipo peculiar de galaxias que los voluntarios bautizaron como “Guisantes Verdes”. En realidad, las galaxias “guisantes verdes” no son otra cosa que objetos con gran formación estelar, pero que debido a su relativa lejanía aparecían muy compactos y de color verdoso (en lugar del típico color azul de las galaxias jóvenes). 

Galaxy Zoo fue un éxito sin precedentes y ha dado origen a toda un plétora de proyectos de ciencia ciudadana, y no sólo de Astrofísica sino también de otros campos, en lo que se conoce como “Zoo Universe”, donde se puede desde explorar los cráteres de la Luna a ayudar a los científicos a entender mejor el calentamiento global de la Tierra o a catalogar especies del fondo marino. Uno de los proyectos astrofísicos se llama “El Proyecto de la Vía Láctea” (The Milky Way Project). Esta iniciativa solicita de los participantes que estudien las características físicas de nebulosas observadas con el Telescopio Espacial Spitzer (NASA). En particular se usan más de 444 000 imágenes infrarrojas que completan el 85% del plano de la Vía Láctea (que es donde se suelen encontrar las estrellas más jóvenes y las regiones de formación estelar). Cada imagen combina datos en 3 filtros distintos, a longitudes de onda (“colores”) de 3.6, 8 y 24 micras, codificados en azul, verde y rojo, respectivamente. 

Los objetos que típicamente se han estudiado son burbujas de color verde con centros rojos. Estas nebulosas son el resultado de estrellas masivas recién nacidas cuyos intensos vientos estelares han sido capaz de echar hacia fuera el material cercano, creando así la burbuja. Los bordes de la burbuja, que son los que brillan en verde, están compuestos sobre todos de un tipo de moléculas orgánicas denominadas hidrocarburos policíclicos aromáticos (PAHs por sus siglas en inglés). El polvo que rodea a la estrella masiva central brilla mucho en rojo (a 24 micras) dado que es la radiación absorbida en ultravioleta y en óptico y reemitida en el infrarrojo medio. Más de 5000 burbujas verdes se han analizado dentro de este proyecto de ciencia ciudadana. 




Artículo de Astronomía publicado en el suplemento el Zoco de Diario Córdoba el domingo 8 de febrero de 2015. Región de formación estelar observada con el Telescopio Espacial Spitzer (NASA) y perteneciente al “Milky Way Project” (El proyecto de la Vía Láctea). La luz infrarroja está codificada en colores: la emisión a 3.6 micras está en azul, a 8 micras en verde, y a 24 micras en rojo. El color amarillo aparece cuando un objeto posee casi la misma emisión a 8 micras (verde) y a 24 micras (rojo). Crédito: NASA/JPL-Caltech.. 


La semana pasada NASA anunció el descubrimiento de un tipo peculiar de nebulosas gracias a la información proporcionada por voluntarios de este proyecto. Estas nebulosas, que se han denominado “Bolas Amarillas”, son objetos pequeños en las imágenes, esferas entre centenares y miles de veces mayores que nuestro Sistema Solar, y que destacan por su color amarillo. Tras la identificación de unos 900 de estas "bolas amarillas" los astrofísicos han procedido a su análisis para entender su naturaleza. Los resultados indican que las nebulosas Bolas Amarillas representan un estado intermedio en la evolución de las estrellas masivas, justo antes de que comiencen a excavar el gas y polvo circundante formando las burbujas verdes. En efecto, las Bolas Amarillas parecen constituir el enlace entre las estrellas en formación, inmersas dentro de los filamentos de polvo, y las burbujas verdes mostrando la estrella masiva central en su centro. El color amarillo ocurre al sumar la emisión a 8 micras (en verde), debida sobre todo a los PAHs, con la emisión a 24 micras (en rojo), que es la reemisión térmica por el polvo caliente. Como ahora ambos componentes están en el mismo sitio aparece codificada en amarillo y de forma muy clara. El estudio de estas nuevas nebulosas van a ayudar a los astrónomos a entender cómo nacen las estrellas más masivas, que son las que más impacto tienen a la hora de entender la evolución de las galaxias. 


Más información 

- Post Las Bolas Amarillas de la Vía Láctea, publicado en este blog el 29 de enero de 2015.


FUENTE

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