sábado, 16 de enero de 2016

Los extraños hielos de Plutón

Los datos enviados por New Horizons siguen fascinando a los científicos de la misión.
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Hace unos 7 meses se publicó un vídeo apasionado sobre la visita de la sonda New Horizons a Plutón. La voz en off comenzaba más o menos así:
“Aquí, en donde el Sol es lejano y débil, hay un lugar que nadie ha visto antes: Plutón y sus sistema de lunas. El mundo más lejano en ser explorado por la humanidad.”
En este vídeo se cometa que el ser humano empezó a estudiar el Sistema Solar con sondas espaciales hace 50 años y que con esta visita a Plutón se cerraba este periodo de exploración del Sistema Solar.
El vídeo fue publicado antes de que llegase la sonda y terminaba con una frase bonita: ¡Quién sabe las maravillas que nos esperan! Sin embargo, muchos creíamos que Plutón sería un mundo aburrido lleno de cráteres y que esa frase no era más que un deseo, que no habría grandes sorpresas. Nada más lejos de la realidad. Aunque los lagos y ríos de neón líquido no aparecieron (era mucho pedir), Plutón se ha revelado como un mundo bonito, original y muy diferente a lo que conocíamos, un mundo helado a 38 grados Kelvin de temperatura.
A esas bajas temperaturas hay presentes materiales que no estarían a otras temperaturas más altas y que se comportan de un modo muy distinto a lo que estamos acostumbrados en nuestra vida cotidiana.
Los gases como el nitrógeno o el dióxido de carbono, que inhalamos y exhalamos con nuestra respiración aquí en la Tierra, allí tienen la consistencia de un sólido. El agua, que al congelarse forma hielo en la Tierra, allí en Plutón es tan duro que juega el papel de la roca y único material capaz de soportar grandes alturas. Se cree que la corteza de Plutón está constituida por hielo de agua.
Precisamente de hielo de agua son las cadenas montañosas que rodean la planicie de Sputnik Planum. Ningún otro material allí presente podría aguantar su propio peso para alcanzar su altura. Los montes Norgay alcanzan los 3,4 km de altura, mientras que los Hillary alcanzan los 1,6 kilómetros. Nadie sabe a ciencia cierta aún cómo se formaron estas montañas y su existencia constituyó una de las sorpresas de la misión. Lo más natural es pensar que sean parte de la corteza de Plutón y que asoman a la superficie por encima de los hielos de nitrógeno, metano y monóxido de carbono.
Pero la sonda New Horizons sigue enviando fotos de su encuentro con el planeta enano y los datos que ya hay están siendo analizados en detalle. Uno de los mosaicos reconstruidos a partir de las fotos recorre una gran franja de terreno a lo largo de de la llanura Sputnik.
Estas fotos en alta resolución (80 m por píxel) revelan que en la llanura Sputnik Planum parece que hay bloques de hielo que flotando sobre el hielo de nitrógeno. A esa temperatura el hielo de agua es más ligero que el hielo de nitrógeno y este tiene la consistencia de la pasta de dientes. Así que esos bloques de hielo de agua serían icebergs flotantes que podrían desplazarse lentamente por la superficie. Si esto es cierto, podría ser que las cadenas montañosas Norgay y Hillary no fueran más que gigantescos icebergs que se habrían acumulado a lo largo del tiempo en los bordes de la llanura y que flotasen sobre un mar de hielo de nitrógeno.
La pregunta que nos podemos hacer es cómo se mueven estos bloques de hielo de agua. Las fotos de Sputnik Planum, que es una zona relativamente baja respecto al resto, revelan la existencia de polígonos sobre su superficie de 16 a 40 km de ancho delimitados por surcos que forman equis. Estos polígonos serían convexos en su centro pero cóncavos en la parte de las equis. Son interpretados como células de convección que supuestamente se formarían debido al calor producido por el decaimiento de isótopos radiactivos del interior.
Los modelos computacionales sugieren que estás células de convección estarían evolucionando a lo largo de millones de años y que el material frío caería hacia el interior precisamente por las regiones que llamamos equis. El hielo de nitrógeno tendría un grosor de varios kilómetros y actuaría de un modo similar al manto terrestre.
El hielo de agua se encuentra manchado por tolinas, tanto en los supuestos icebergs, las montañas, como en muchos otros lugares de la superficie de Plutón fuera de la llanura Sputnik. Son estas tolinas la que dan el aspecto anaranjado a estas regiones. Se forman mediante la acción de la luz ultravioleta del Sol sobre los hielos de metano, dióxido de carbono, monóxido de carbono y nitrógeno.
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Otro de los mosaicos de alta resolución revela muchas estructuras bañadas por estas tolinas. Esta imagen cubre una anchura de 250 Km y se aprecian detalles de hasta 450 metros.
En esta imagen se puede apreciar cómo el metano gaseoso se condensa en los bordes de los cráteres, cráteres que a veces están rellenos de tolinas. En algunos casos la cantidad de tolinas es tal que cubre el cráter casi por entero y forman una superficie plana. Las tolinas son bastante sólidas en esas condiciones y no se cree que puedan fluir, sin embargo se aprecian también canales por los que puede circular algún tipo de hielo.
Plutón nos recuerda que nuestra imaginación es a veces limitada y que habrá mundos por ahí fuera sobre los que no tenemos ni idea de cómo pueden ser de extraños. La ciencia sólo puede florecer en aquellas intersecciones entre nuestra imaginación y la realidad. Hay mundos imaginarios que nunca se darán y mundos reales que nunca imaginaremos que existan y a los cuales nunca llegaremos para poder explorarlos.
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