miércoles, 18 de noviembre de 2015

Meteoro brillante sobre el AAT

Esta semana estoy de vuelta en el el Telescopio Anglo-Australiano (AAT), en el Observatorio de Siding Spring (NSW, Australia), trabajando de astrónomo de soporte del instrumento 2dF. Además tengo dos cámaras CANON EOS 5D Mark III que voy colocando en diversos sitios del Observatorio para conseguir nuevas secuencias time-lapse. Esta "tarde", mientras revisaba el procesado provisional de una secuencia obtenida hace dos noches, encontré un meteoro muy brillante en uno de los fotogramas. Por un momento me emocioné mucho porque pensé que se trataba de una Leónida, cuyo pico de actividad ocurre precisamente el 16-18 de noviembre. Pero no, se trata de un meteoro esporádico, no sólo por su dirección y trayectoria en el cielo, sino porque el radiante de las Leónidas no estaba aún visible cuando se tomó la foto. 



Zona circumpolar del Cielo Austral, con las Nubes de Magallanes, la Cruz del Sur, Carina, y Alfa y Beta Centauro, sobre el Telescopio Anglo-Australiano (AAT) en el Observatorio de Siding Spring (NSW, Australia), con un meteoro esporádico brillante cruzando el firmamento. Fotografía obtenida el 17 de noviembre de 2015 a las 2am AEST (UT +11 horas) con una cámara CANON EOS 5D Mark III, usando un objetivo de 16mm a f2.8. 30 segundos de exposición con 3200 ISO. Pincha aquí para conseguir la imagen a alta resolución. Crédito: Ángel R. López-Sánchez (AAO/MQ). 


Además, la imagen muestra un fenómeno que llevo observando en los últimos meses: aparece un débil resplandor de colores rojizos y verdosos en el cielo, siendo más evidente cerca del horizonte, pero que está por todo el cielo y varía de brillo y forma en minutos. Este resplandor también se ha observado desde los observatorio de Chile y es consecuencia de reacciones químicas de moléculas de oxígeno (que dan los colores verdosos, típicamente estas reacciones están formando ozono) y nitrógeno (de colores rojizos). Estas reacciones químicas están inducidas por la emisión ultravioleta del Sol, que es más intensa durante los máximos de actividad solar, y justo ahora el Sol ha pasado por esa fase (por eso también han habido tantas auroras tan brillantes). Curiosamente estos débiles resplandores, cuyos colores no se pueden ver a simple vista dado lo sutiles que son, se están empezando a ver ahora claramente gracias a las modernas cámaras fotográficas, muchísimo más sensibles que las que se tenían hace 11 años. 

No es el primer meteoro que pillo estos días, hace un mes conseguí esta toma de un meteoro de las Oriónidas cruzando junto las Pléyades.


FUENTE

El Lobo Rayado - Blogalia

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