lunes, 11 de junio de 2012

Circuitería común en el cerebro de vertebrados


Parece ser que todos los animales vertebrados comparten la misma circuitería neuronal que les permite todo tipo de comportamiento social y que se podría retrotraer hasta hace 450 millones de años.

Foto
Los animales, incluyendo los humanos, no solamente nos diferenciamos por la forma y aspecto de nuestros cuerpos, sino además por nuestro comportamiento. Hay incluso una rama de la ciencia denominada Etología dedicada en exclusiva al estudio del comportamiento animal.
Hay vertebrados que tienen rituales de apareamiento, que tienen algún tipo de comunicación con otros miembros de su especie, que son agresivos hacia sus competidores, que son monógamos o que exhiben cualquier otro tipo de comportamiento social más o menos sofisticado. No importa que sean humanos, peces, ranas o lagartos.
Pues bien, según un estudio reciente, todos esos animales comparten la misma circuitería neuronal que les permite todo eso y, por tanto, el comportamiento social de los vertebrados se podría retrotraer hasta hace 450 millones de años. 
Según Hans Hofmann, de la Universidad de Texas, esta antigua circuitería cerebral estaría detrás de los comportamientos sociales de todos los vertebrados. “A un nivel básico, esto nos dice algo acerca de donde venimos. Un montón de los circuitos neuronales que nuestro cerebro usa para el comportamiento social son realmente antiguos”, añade.
Este científico y sus colaboradores han analizado 12 regiones del cerebro responsables del comportamiento social y de la toma de decisiones en 88 especies de vertebrados que incluyen a algunos pájaros, mamíferos, reptiles, anfibios y peces. Enfocaron sus esfuerzos en la actividad genética de dos redes neuronales, una responsable de la evaluación de la importancia relativa de una estímulo (el sistema mesolímbico de recompensa) y otro responsable del comportamiento social. En estas regiones clave los investigadores encontraron una notable conservación de la actividad genética a los largo de diferentes especies.
En la figura de abajo podemos ver la localización de estas dos redes neuronales comunes en el cerebro de varios grupos de vertebrados. El sistema de recompensa mesolímbico (en azul) y la red social (señalada en amarillo) son dos redes neuronales muy importantes que regulan el comportamiento en vertebrados y que tienen conexiones funcionales (en verde) entre circuitos.
El sistema de recompensa mesolímbico es responsable, por ejemplo, del amor romántico o de la adicción a las drogas.
Foto
Hay que señalar que, pese a esa misma actividad genética, es obvio que los vertebrados han evolucionado hacia una gran diversidad de comportamientos en estos últimos 450 millones de años. Esta diversidad se puede explicar, según Hofmann, porque se dan variaciones sobre un mismo tema. Los circuitos neurológicos básicos aparecieron hace mucho tiempo y proporcionaron un marco genético y molecular para la evolución de nuevos comportamientos. Pequeños cambios sobre esos circuitos neuronales dieron lugar a nuevos comportamientos.
Así por ejemplo, la monogamia ha aparecido varias veces en el curso de la evolución de los vertebrados de manera independiente. La monogamia puede ser más ventajosa para la reproducción y supervivencia bajo ciertas condiciones ambientales y los investigadores sugieren que la evolución de este comportamiento es probablemente el resultado de pequeños cambios en una red neuronal que se hubiera conservado a lo largo del tiempo en lugar de una que apareciera completamente de la nada.
El cerebro de los vertebrados es increíblemente diverso, pero Hofmann sostiene el haber encontrado aspectos comunes, incluso a nivel de la actividad genética. Según él tenemos un marco en el que podemos preguntar si hay sistemas moleculares universales asociados con comportamientos sociales.
Según este investigador los “sistemas moleculares universales” que él persigue son genes comunes y moléculas compartidas a lo largo de distintas especies que forman las bases del comportamiento.
Esta investigación arroja luz sobre áreas de cerebro de los vertebrados donde ahora se pueden buscar sistemas moleculares universales en estos circuitos neuronales compartidos.
Copyleft: atribuir con enlace a http://neofronteras.com/?p=3845
Fuentes y referencias:
Universidad de Texas en Austin.
Foto cabecera: Wikimedia Commons.
Foto: Science.
Artículo original.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada